electrodomesticosAl escuchar que los precios de la electricidad se multiplicaron, muchos vecinos temieron que el ajuste de tarifas los encuentre en off side, con sus viviendas llenas de aparatos muy “gastadores”. Fueron entonces a las tiendas de electrodomésticos y se mostraron interesados por la eficiencia energética, una característica por la que antes casi nadie preguntaba.  En las principales cadenas de electrodomésticos, de hecho, cuentan que en los últimos días las consultas sobre el tema se dispararon. Y ya prevén un salto “exponencial” en las ventas de los artefactos que garantizan las mismas prestaciones consumiendo menos energía.

“La eficiencia energética no era tenida en cuenta hasta el momento por los clientes, pero con los últimos cambios comenzaron a consultar mucho más sobre el consumo de los productos”, comentó Hernán Jurado, gerente comercial de Línea Blanca de Frávega. Y estimó que, a partir de ahora “entre un 10% y un 20% de los clientes optará por los productos más eficientes”.  Este recambio, cuentan fuentes del sector, se iría acelerando aún más en la medida en que las fábricas incrementen su oferta de aparatos de máxima eficiencia, adecuándose a la nueva demanda. Prevén, además, que el fenómeno se enfoque en los aparatos que más impactan en la factura de luz, como los de climatización, las heladeras y los lavarropas, porque millones de hogares todavía siguen usando modelos viejos, muy gastadores.

“Creemos que crecerá la venta de los aparatos con mayor eficiencia ya que en Argentina tenemos un parque de electrodomésticos que aún no ha sido sustituido por modelos eficientes energéticamente. Si bien es difícil dimensionar el porcentaje de incremento, tenemos claro que será exponencial”, definió Federico González Iturbe, director comercial de Garbarino.  Y agregó: “Más del 90% de los artefactos como heladeras, aires acondicionados y lavarropas que vendemos ya son clase A en eficiencia energética. Consideramos que esta tendencia será aún más fuerte los próximos meses”.

Hace años que los electrodomésticos a la venta deben llevar una etiqueta que define su nivel de eficiencia en una escala de letras que va de la A a la G, donde la A indica el mayor grado de ahorro energético y la G, el menor.  ¿Comprar los más ahorradores resulta más caro que los otros? “En la actualidad –responde Jurado–, no hay grandes diferencias de precios para la mayoría de los productos”. La excepción está en la nueva tecnología “Inverter”, que permite un ahorro energético aún mayor (del 30%) en heladeras y aires. Estos aparatos, afirma, salen entre 25% y 30% más. Pero pronto el beneficio en la factura de luz termina justificando la inversión.

Martín Grosz / Clarin.com