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RRHH: El techo de cristal sigue más vigente que nunca

Lo revela una encuesta global. En la Argentina, la situación es peor, ya que la proporción apenas alcanza a 15%. Cuáles son las causas.

Por Hernán Murúa

No sólo permite fomentar la diversidad de género, sino que mejora los resultados financieros de las empresas. Al menos, así lo indica un reciente estudio del Instituto Peterson de Economía Internacional y EY. De hecho, indica que un incremento de 30 por ciento en las mujeres que ocupan puestos directivos se asocia con un aumento del 15 por ciento en la rentabilidad de sus organizaciones.

Sin embargo, esas mismas compañías no parecen muy preocupadas al respecto, ya que les pagan a sus empleadas hasta un 16 por ciento menos que a los hombres en sus mismos puestos de trabajo, según la CEPAL. Incluso, la Organización Internacional del Trabajo sostiene que esa brecha salarial podría prolongarse por otros 70 años.

Mientras tanto, un nuevo reporte basado en la encuesta anual de Grant Thornton a 5.500 empresas en 36 economías revela que la proporción global de mujeres en puestos directivos alcanza a apenas un 25 por ciento, eso sí quebrando su máximo en los últimos 13 años.

En adición, los resultados muestran que el progreso continúa siendo sumamente lento. De hecho, la última cifra mencionada representa un aumento de sólo 1 por ciento respecto de 2016, y la proporción sólo mejora 6 puntos en más de una década. Por si fuera poco, el porcentaje de empresas sin mujeres en la alta dirección también aumenta de 33 por ciento en 2016 a 34 por ciento en 2017, a escala mundial.

“Todavía nos encontramos a mitad de camino. A pesar de la evidencia que muestra la conexión entre la diversidad y un mejor desempeño empresarial, la tendencia mundial está cambiando a un ritmo demasiado lento. Es una preocupación real para el crecimiento de los negocios, que sugiere que no estamos maximizando el potencial”, explica Francesca Lagerberg, líder global de servicios impositivos de Grant Thornton.

Los datos muestran que las regiones en desarrollo continúan liderando el camino de la diversidad, mientras que las economías desarrolladas quedan rezagadas. Europa del Este, por caso, logra el mejor desempeño, con un 38 por ciento de los puestos directivos ocupados por mujeres en 2017, tres puntos más que los registrados en 2016. En tanto, el porcentaje de empresas sin mujeres en la alta dirección cae de 16 a sólo 9 por ciento en 2017.

En el mismo sentido, las economías MINT (por México, Indonesia, Nigeria y Turquía) muestran la mejora más significativa, con un aumento de la proporción de mujeres en puestos directivos de 24 a 28 por ciento en 2017, y una caída en el porcentaje de empresas sin mujeres en la alta dirección de 36 a 27 por ciento. Se trata de un contraste significativo respecto de las principales economías, que se mantienen con un 22 por ciento de los puestos directivos ocupados por mujeres y un 39 por ciento de empresas sin mujeres en la alta dirección.

“Los datos de las principales economías son particularmente desalentadores. Por ejemplo, en el último año, Canadá registró una caída del 26 al 23 por ciento en la proporción de mujeres en puestos directivos, y su porcentaje de empresas sin mujeres en la alta dirección subió de un 27 a un 29 por ciento. Por su parte, el Reino Unido también registra una caída del 21 al 19 por ciento en la proporción de mujeres en puestos directivos y, además, el porcentaje de empresas sin mujeres en la alta dirección sube del 36 al 41 por ciento”, comenta Lagerberg.

América latina y Argentina, a la zaga
La investigación citada revela, de este modo, que los países con mayor proporción de mujeres en puestos directivos son Rusia (47 por ciento), Indonesia (46 por ciento), Estonia, Polonia y Filipinas (40 por ciento). Por el contrario, con una tasa de 15 por ciento, la Argentina lidera la menor proporción de mujeres en puestos directivos, sólo superada por Japón (7%). Otros países con los rangos más bajos son la India (17 por ciento), Alemania (18 por ciento) y Brasil (19 por ciento).

La Argentina, incluso, viene dando pasos atrás, alcanzado un récord de 53 por ciento de empresas sin mujeres en la alta dirección. En América latina, por su parte, sólo el 20 por ciento de los puestos directivos está ocupado por mujeres, y el 48 por ciento de las empresas no tiene mujeres en la alta dirección. En México, este porcentaje cae 14 por ciento, mientras que Brasil no sufre cambios durante el último año.

El reporte de Grant Thornton destaca que el aumento de las empresas sin diversidad de género en la alta dirección se produce en un momento en que las mismas se enfrentan a crecientes niveles de incertidumbre. También explora el papel del género cuando se trata de detectar y manejar los riesgos, ya sea aprovechando las oportunidades o manejando las amenazas que pueda traer.

Además, muestra que hombres y mujeres ven a los riesgos y a las oportunidades por medio de lentes diferentes, lo que proporciona una clara diversidad de pensamiento cuando se combinan. Los datos revelan que, en general, las mujeres ven niveles de riesgo más bajos al considerar aspectos de la vida organizacional y comercial, tales como cambios políticos o económicos, así como niveles de oportunidades menores. Según la encuesta, las mujeres también son menos proclives que los hombres a actuar frente a un riesgo imprevisto que amenace el rendimiento comercial de la organización en cuestión.

“Nuestra investigación desafía el preconcepto de que las mujeres son reacias al riesgo. Lo que sugiere es que las mujeres no se apresuran a etiquetar una situación como riesgosa para mitigarla. En cambio, lo que hacen es considerar completamente el contexto y sus matices, y responden de una manera que reconoce el ambiente más amplio y el impacto que su decisión tendrá en las personas, así como en los resultados”, sostiene Lagerberg.

“La incertidumbre es un factor alto en la agenda de negocios en 2017, por lo que estas diferencias en el enfoque y en los puntos de vista pueden llegar a ser una fortaleza para las empresas. El entorno empresarial internacional se volvió más volátil, y la capacidad de gestionar la incertidumbre es cada vez más importante. La diversidad del pensamiento en los equipos de liderazgo les da una visión periférica más amplia de lo que constituye un riesgo, y les proporciona un enfoque más equilibrado para reaccionar. La diversidad de género podría ser, en última instancia, la diferencia entre lograr un éxito o un fracaso”.

Qué puestos ocupan
La encuesta de Grant Thornton también destaca cuáles son los puestos directivos ocupados por mujeres. Si bien las funciones más comunes continúan siendo las de directora de recursos humanos (23 por ciento en 2017) y directora financiera (19 por ciento), las directoras generales ocupan ahora el tercer puesto, con un 12 por ciento en 2017 frente al 9 por ciento registrado en 2016.

“Resulta alentador ver un aumento en el número de mujeres en puestos de máximo liderazgo. En particular, me complace que el G7 haya avanzado en esta área, con un aumento de la proporción de mujeres CEO que fue de 7 por ciento en 2016 a 11 por ciento en 2017. Esto da una chispa de esperanza de que todavía se avecinan algunos cambios”, indica Francesca Lagerberg.

La causa de todos los males
Las razones que explican la falta de progreso en el acceso de las mujeres a los cargos directivos son variadas. “Dependen de la cultura de las empresas individuales y de la cultura, en su sentido más amplio, del país la o región en la que se encuentran. Sin embargo, este año nos encontramos con una sensación preocupante: la cuestión se estancó, ya que las empresas tal vez asumen que el desafío de la diversidad ya fue resuelto. La evidencia nos dice que no es el caso. Hoy en día, las empresas necesitan ser más productivas, más innovadoras y, en muchos casos, más abiertas si quieren crecer. La diversidad es clave para su éxito”, considera Arnaldo Hasenclever, managing partner de Grant Thornton Argentina
Otro estudio reciente, por su parte, explica que son cuatro las razones por las cuales el progreso del liderazgo femenino en el lugar de trabajo está rezagado. Se trata del Índice de Competitividad por el Talento Global (GTCI), realizado por Insead, Human Capital Leadership Institute y Adecco.

Entre los testimonios recogidos en este sondeo, muchas mujeres expresan que no se les reconoce el mérito por el trabajo realizado, que les asignan proyectos con menos impacto o visibilidad y que son injustamente evaluadas. Se trata, ni más ni menos, del conocido “techo de cristal”, un obstáculo invisible, no registrado en leyes ni códigos, que les impide avanzar hasta ocupar los puestos jerárquicos más elevados y cuyo resultado es la baja presencia de mujeres en los cargos más altos de la pirámide ocupacional.

Puntualmente, en el estudio se identifican cuatro razones principales por las cuales el progreso del liderazgo femenino en el lugar de trabajo continúa rezagado:

las evaluaciones adversas, que son resultado de prejuicios inconscientes todavía existentes en el espacio de trabajo;

la falta de una red estratégica interna efectiva, que limita la visibilidad corporativa de la mujer para con los ejecutivos senior;

las expectativas de género puestas en las mujeres, como por ejemplo las creencias opuestas entre los accionistas de las compañías sobre el “estilo correcto de liderazgo” que las mujeres tendrían que adoptar en el trabajo, y

la necesidad de equilibrar las aspiraciones profesionales y las responsabilidades de familia.

Vale la pena recordar, finalmente, que, en 2015, líderes de todo el mundo adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), colocando la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en una posición central de la Agenda 2030. “Para realizar un cambio, se requiere que las organizaciones fomenten la concientización sobre el tema, que participen en la planificación de las carreras con las mujeres, que implementen correctas políticas de recursos y, lo que es más importante, requiere que la alta gerencia tome la iniciativa de patrocinar las carreras de mujeres de alto potencial”, expresa Alexandra Manera, directora de Recursos Humanos de Adecco.

2017-04-20T14:24:22+00:00